Terceras crónicas 26

18 02 2011

Cogieron el petate y el paraguas y abandonaron la sala a toda velocidad. Tanteando todas las puertas en busca de una habitación en la que esconderse hasta que hubiese pasado todo el revuelo. Sin embargo, una vez más, no había ningún sitio donde esconderse y, esta vez, estaban seguros de que en algún momento encontrarían soldados como continuaran corriendo por el pasillo.

Debían buscar un escondite pronto si no querían ser descubiertos. Atrás quedaba su preocupación por los disfraces. Ahora sólo les preocupaba huir y salir de allí vivos.

Una vez más la galería parecía infinita. Sin ninguna puerta abierta. Sin ninguna escalera por la que escaparse. Con la certeza de que los soldados les acabarían encontrando.

El médico se detuvo ensimismado ante una rejilla de ventilación.

“¿Qué haces? ¡Vamos!” Le apremió Vircof en voz baja.

“Da igual que sigamos por el pasillo. Aquí somos un blanco fácil.” Respondió sin dejar de mirar la pared. “Y deja de susurrar, eso no evitará que nos descubran estando en mitad del pasillo.”

“¿Y qué otra cosa quieres que hagamos? Aquí no hay dónde esconderse.”

“No en el pasillo.” Dijo Txus forzando la rejilla con su paraguas hasta arrancarlo.

“Estás loco. Tu no entras por ahí ni de coña. Y mucho menos yo y mi armadura.”

El médico suspiró resignado levantando la cabeza. El hueco de ventilación era, efectivamente, muy pequeño para cualquiera de los dos. Pero los paneles del techo parecían removibles.

“Ayúdame a subir ahí arriba.” Se reincorporó provocando un doble.

Entre los dos, levantaron a uno de los médicos, que empujó hacia arriba uno de los paneles para retirarlo y metió la cabeza.

“¡Puajj! Esto está lleno de mierda.” Protestó el médico escupiendo.

Precariamente se tambaleó hasta conseguir meter los brazos y después su cintura por el hueco. Las piernas colgantes desaparecieron después tras una avalancha de pelusas y suciedad.

“¡He encontrado los cables rojos!” Anunció asomándose desde arriba.

“Vale, cojonudo ahora sácanos… sácame de aquí.” Dijo Vircof levantando el petate.

“¡Usted identificación!” Gritó un soldado desde el otro lado del pasillo.


Acciones

Information

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s




A %d blogueros les gusta esto: