Diario de a bordo LXXVI

31 10 2009

De pronto, desde las sombras de un callejón cercano al zigurat escuchamos un ruido tremendo, como si alguien vertiera cualquier clase de porquería al suelo. Las guardias que teníamos más cercanas abandonaron sus puestos para ir a echar un vistazo y aprovechamos el momento para adelantarnos y subir los escalones.

Aquellas escaleras parecían no tener fin y el hecho de que cada escalón tuviese la misma altura que nuestras rodillas no ponía las cosas fáciles. La arquitectura colosa, aunque rudimentaria, no se diferencia de la humana excepto por la proporción de sus elementos y aquellos escalones nos estaban matando de cansancio antes de que pudiéramos pisar el palacio. Exhaustos y jadeantes logramos llegar al final, donde se encontraban los cuarteles del ejército de la emperatriz.

A partir de ése punto todo lo que había dentro era desconocido para mi. Con un gesto me dirigí a Caos. Asumí que, por motivos culturales, Caos conocería el diseño de la fortaleza y sabría hacia dónde dirigirnos. Pero por la mirada que me devolvió supe que aquella no era una posibilidad con la que podríamos contar. De modo que proseguimos con la marcha, siembre encaminándonos hacia el tejado del palacio que se podía percibir difuminada con el cielo cubierto entre las tiendas de las soldados.

Escuchamos ruido de pasos. Tras esquivar a las vigilantes y la ascensión de semejantes escalones, estábamos demasiado ocupados recuperando el aliento como para pensar en que seguramente también habría guardias rondando por el campamento. Al fin y al cabo estábamos en medio de los cuarteles.

Estábamos perdidos, no teníamos a dónde escapar. En cuanto doblaran la esquina las guardias darían la voz de alarma y nos atraparían como a vulgares roedores. Nos enjaularían y nos tratarían como a animales,  encima humanos varones, no podría ser más humillante, sólo por diversión.

Txus nos empujó a Vircof y a mí al suelo y nos arrastró por debajo de la tela de una de las tiendas. Tirados en el suelo escuchamos los pasos de las vigilantes acercarse por el otro lado de la tela y detenerse.

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2 responses

31 10 2009
chusetto

Con que humillante, ¿eh? xDDDD

1 11 2009
XiXo

Uooooooooooooo! gran capitulo y fácil de leer, espero que todos sean así a partir de ahora ^^

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