Nueva York ya no me resulta extraña

27 07 2009

Tras pegarme el fin de semana en la carretera porque, admitámoslo, por poca Filadelfia, poco Washington, y muchas Catarastas del Niágara que haya visto, de lo que más ha habidoe n este viaje han sido kilómetros de asfalto, el lunes decidi tomármelo de relax. Asi que me laventé relativamente tarde con repecto a lo que lo vengo haciendocon la intención de hacer la colada. Resultó que tanto Jose, como su amigo Manu y sus compañeros de la escuela en el Empire State, Jose y Paula, también tenían que hacerlo, asi que nos bajamos los cinco poco después a la lavandería de los mejicanos. Mientras se hacía la colada, fui con Paula y Jose a hacer la compra a un supermercado baratísimo, que aunque está ya acercándose al Harlem latino tienen muchas cosas por poco. Después de aquello, recogí la ropa, comí algo rápido y me fui con Breixo y Victor, los gallegos a la escuela. Tras las clases nos juntamos con Emi, Alicia y el resto de sus compañeras y nos fuimos a hacer un tour de series. Empezamos visitando el cuartel de los Cazafantasmas, subimos hacia el piso de Friends y, cuando nos acercamos a ver la casa de la protagonista de Sexo en Nueva York, nos encontramos con que no odíamos pasar, había un set de rodaje y estaban filmando. Desde allí nos acercamos a Washington Park y nos dimos cuenta de que en uno de los pisos al lado del arco de Washington es donde vivía Will Smith en la película de Soy leyenda. Luegos las alemanas, compañeras de casa de Emi y ALicia se largaron, y aprovechamos y nos acercamos a Union Square, a la tienda de Forbidden Plantet donde me pillé un par de cosas muy interesantes. Tra aquello Emi y Alicia se recogieron también. Como para nosotros se nos hacía muy pronto para ir a lla residencia y muy tarde para ir a cualquier lado, decidimos acercarnos a localizar otra tienda, Time Machine, a la que no llegamos a subir porque, a pesar de que estaba cerrada, tenía pinta de contener ejemplares muy antiguos de comics y por tanto caros. Asi que nos volvimos a la residencia.

El martes nos acercamos de nuevo a Century 21, la tienda de ropa con precios baratos al lado de la zona cero. Menudo pastón me dejé. Imbuido por un arrebato comnsumista me ompré dos pares de deportivas y unos zapatos que me estan tan grandes como un payaso, también me compré otra corbata de las raras para mi peculiar colección. Desde ahi nos acercamos a Chameleon comics, donde tengo que acercarme para pillarme una figurita de Roscharch (o algo asi) de la película de Watchmen. Tras aquello subimos escopetados hacia la residencia, a oltar las bolsas porque llegábamos con el tiempo justo a clase. Tras la academia me fui a ver Harry Potter 6 con sara, Elena y Juan, que se me hizo un poco larga y después me volví a cruzar Manhattan para encontrarme con la checa, que estaba a ver si repetia yo lo de Higline Park. Desafortunadamente, apareció con un viajo amigo suyo, asi que no pude hacer nada, nos tomamos unas cervezas en el Fridays de cerca del Madison Square Garden y tras aquello nos recogimos. Lo peor de todo es que el amigo ése que me chafó el plan también vive en mi residencia asi que tuve que hacerme el viaje de vuelta con éñ.

Para el miércoles por la mañana no tenía ningun plan, asi que me quedé en el cuarto, de relajo, y luego me fui con breixo a la academia. Victor se adelantó porque su profesora, que es una enrollada, se lo iba a llevar al zoo del Bronx. tras las clases, Breixo y yo perreamos por la 5ª Avenida y pasamos a Tiffanny&Co donde flipamos en colores. Había empleados con guantes y cristasol que se dedicaban a erradicar cualquier mancha de las numerosas vitrinas y otros que estaban todo el rato parados delante de las puertas giratorias, te daban los buenos dias al enytrar y, al salir, le daban un empujón a la puerta para que tu no tuvieras que esforzarte en hacerla girar. Aquella noche habñia fiesta de la acdemia de Midtown donde estudiamos asi que nos arreglamos y salimos para allá. Aunque al principio nadie bailaba, luego en seguida se animó la cosa y no cabía ni un alfiler. Hubo un momento, con la mñusica de Benny Hill, que grité “¡se tercia una conga!” y Breixo y Emi se pusieron delante mía y empezamos a caminar. A los dos pasos ya estaba la conga hecha, lo que pasaba es que el sitio era tan pequeño que solo podíamos girar en torno a un sofá y pronto la conga se cerró y se transfromó en un corro en el que nadie avanzaba de lo apretados que estábamos. Menuda noche la de aquel día, valga la referencia, aunque la checa no apareció. A las tres tras seis horas de no parar caimos rendidos, asi que salimos a cenar/desayunar en un McDonalds y nos volvimos cada cual a su casa. Hugo, Breixo, Victor y yo, que íbamos al mismo lado, dábamos tumbos por los andenes del metro de puro cansancio y teníamos que andar despertando a Hugo que, cad vez que se sentaba se dormía. Nos confundimos de tren y tuvimos que regresar sobre nuestros pasos, yo con los zapatos gigantes que me estaban destrozando el pie por dentro. A las cinco de la madrugada llegamos a la sidencia, yo pensndo que despertaría a Jose, mi compañero de habitación, y resulta que acababa de llegar con Manu, que entre los dos se habían abrigado una botella de ron.

Tras pasar la mañana durmiendo, a las doce, que ya había recuperado las horas de sueño, me puse en marcha y pasé a la una a buscar a los gallegos para ir a clase. Allí la checa se disculpó por no haber podido ir a la fiesta (que le dolía la cabecita a la pobre ¬_¬) y me preguntó por una tarjeta que le dejó a la alemana, compañera de casa de Emi y Alicia. Como yo no tenia ni idea de nada, le pregunté a Victor y me dijo que la alemana, de la que llebaba encima, en vez de dejarle la tarjeta de la checa, le habia dejado su pasaporte, en fin, todo un lío. Yo por la tarde había quedado con Sara y Eena para ver una pelicula al aire libre que iban aproyectar en Brooklin, lo que pasa es que tuvimos que cancelar el plan por la lluvia, en lugar de eso nos fuimos a la casa en la que viven en Brooklin para comer algo y ver una peli, pero como no escuchábamos nada de nada porque los altavoces no son muy potentes, acabamos viendo el capitulo de Nueva York d Planeta Finito presentado por Florentino que nos partíamos de la risa cad vez que hablaban en inglés. Llegué a la resi y, en vez de irme directo a mi cuerto pasé por el de los gallegos, que se estaban arreglando para ir de fiesta, asi que me uni. Ibamos a ir a tomar unas cervezas en plan tranquilo por la zona de Canal St. Luegose juntó más gente y, como no sabía por qué estaba muy cansado, cuando dijeron que se ibana otro lado yo me fui a la residencia. Luego fue una pena no haberme quedado hasta el final, porque la cosa se animó y, como tenian previsto, aguantaron toda la noche despiertos para empalmar con el concierto gratuito de Kety Perry en el Rockefeller Centre, donde se armó la groda cuando a Victor le dio una bajada de azúcar y se desmayó. En fin, el caso es que cuando llegué al cuarto, para mi sopresa, Jose ya estaba acostado y me dijo que le firmara una bandera de los estates que se habia comprado como recuerdo.

A la mañana siguiente, cuando me levanté Jose no estaba, pero se notaba que estaba haciendo las maletas porque lo tenia todo tirado por la cama y el escritorio. A mediodía parecieron Jose y Manu, Manu me dijo que le firmara también su bandera y tras aquello, antes de pasar a buscar a Breixo y Victor para ir a la academia, Jose me preguntó a su novia y a la hermana de su novia que habían bajado desde Toronto, donde estaban veraneando, para verle en Nueva York. Tras aquello, me despedía ya definitivamente de Jose y manu y me fui con los gallegos a clase. Vaya casecita que me tocó. La profesora se empeñó en que hicéramos un playback con una canción de los sesenta y nos dividimos en grupos para hacer el playback. La lástima es que la alemana rubia maciza de pelo rubio largo y liso faltó (luego me la encontré de camin a la habitación de los gallegos y es que resulta que estaba pasando el dia con una amiga que habia venidoa visitarla) lo bueno es que la checa si vino y pude verla bailar lo que no pude durante la fiesta. Tengo un video de mi grupo para partirse de risa. Tras las clases, hice un hueco para tomarme un café con Yailin, la española que se venia co nosotros a Staten Island y el Century 21, y la checa para despedirme. Una pena lo de la checa, al final no llegué a buen puerto, pero por lo menos espero haber cogido práctica para la que venga después. Tras el café en Starbucks (como no) sali escopetado hacia la residencia, para arreglarme, no por la cena de despedida, sino porque luego me iba de fiesta con Sara y Elena al sitio de la primera vez. Jose ya se había ido, su lado del cuarto estaba desoladoramente despoblado de cosas desordenadas. Creía que seríampos más en la cena de despedida, pero no. Quedamos frente al puente de Brooklin y lo cruzamos para ir a una pizzería muy conocida donde tuvimos que hacer cola durante más de una hora para que nos atendieran. Ya pensaba que no me daba tiempo a llegar a la discoteca con Sara y Elena, pero no les importó retrasar la hora, asi que pude cenar tranquilo. Tras aquello nos acercamos ala cosat del río Este para ver la panorámica nocturna del Distrito Financiero de Manhattan con el puente de Brooklin al lado. No hay palabras para describirlo. La putada es que en un sitio asi de bonito tuvimos que despedirnos. Victor, Breixo y otro frances que se iban al día siguiente, decidieron cruzar el puente para disfrutar del paisaje, Alicia y yo cogimos el metro. Lo cierto es que ya estaba muy cansado como para irme de fiesta, pero ya que Sara y Elena se habian tomado la molestia de retrasar la hora de quedar me iba a poner rumbo a la discoteca. Al salir a la superficie para hacer un transbordo me llamó Elena, que no iban a salir porque había problemas con el ordenador de Sara y no estaba el horno para bollos, asi que me despedí de Alicia cuando llegó a su parada y me fui a la residencia. Es una pena que no me hubieran avisado antes, sino si que me habría gustado cruzar el puente de noche y disfrutar un poco más con los gallegos.

Al llegar la mañana del sábado me quedé en un duerme-vela en la cama. No tenía a dónde ir ni con quien ir. Me pareció que llamaban a la puerta. Me puse una camiseta y miré por la mirilla de la puerta pensando que sería la señora de la limpieza. No había nadie. Ya despierto pensé en hacer la colada y comprar algo pero la pereza me pudo y me volvñi a tumbar. Luego llamaron otra vez. Era Jose, compañero de clase en el EMpire State de mi compañero de cuarto Jose, que se fue la tarde anterior. Venía a entregarme todas las cosas de comida, vasos, platos, cubiertos que les sobraba. Al abrirle la puerta me dio una bolsa que se encintró en el suelo frente a ella. Una bolsa firmada por los gallegos Breixo y Victor, con una oreos que ya no se ibana comer porque se iban. Bajé al cuarto de Pula y Jose, donde me dieron fruta, un lavaplatos, una sartén, pan y todo el embutido ibérico que se habñian traido en las maletas pero que no se iban a comer ya, y me despedí de ellos. Subi cargado al cuarto y coloqué las cosas. Se suponía que por la mañana Sra y Elena vendrían a la residencia para conectarse al ordenador, que el portátil de Sra estaba roto y tenían que ajustar unas cosillas en su correo. Al final no pasaron, quedamos en Central Park para comer y me dijeron que me llevase el portatil para conectarnos a la Wi-Fi del parque. Luego se vinieron el hermano de Elena y Eric, un amigo de la clase de Juan (el hermano de Elena). A las tres había quedado con Alicia en la Apple Store para pasar la tarde de compras. Como tenñiamos que ir al Madison Square Garden para sacar unas entradas, bajamos todos hasta la calle 34 y tras cojer los tickets, decidimos ir a coney island, Alicia se quedó comprando regalos en Macy’s. En Coney island, la verdad no vi nada nuevo con respectoa cuando fui con Victor y Breixo. Intentamos subir a la montaña rusa pero eran ocho dólares el viaje, buscamos una cabinas para batear pero ya no estaban. Conseguí convencerles para comer en Nathan’s y pedirse unas patatas fritas con queso fundido que no pudimos acabarnos. Tras aquello, regresamos al centro a tomar algo. Juan se habia ido a s casa en Queens desde Coney Island, pero Eric nos acompañó porque vivia en Manhattan, sin ebargo, en el primer sitio que pasamos le echaron para atrás porque, efectivamente, parecía muy pequeño, asi que se retiró. Tras aquello Sara, Elena y yo buscamos otro bar, nos pedimos tres cócteles diferentes y después nos volvimos cada cual a su casa.

Para la mañana del domingo habñia quedado con juan y Eric en ver el zoo del Bronx, sin embargo, a pesar de que sono el despertador, me quedé dormido tras apagarlo y cuando abrí el ojo ya era muy tarde para ponerme en marcha, asi que les mandé un mensaje diciendo que ya no llegaba. Hice un brunch con la comida que me habñia heredado y me vestí para ir al MAdison Square Garden, a ver un partido de baloncesto. Me compré la típica mano de gomaespuma con el dedo indice levantado y unos nachos con queso mientras apoyaba a las New York Liberties contra las Phoenix Mercuries, que vale, las Liberties acabron perdiendo. Vale que es baloncesto femenino y no es tan espectacular como un partido de la NBA masculina, pero con eso vi el Madison por dentro y, por cierto no es tan grande como parece cuando Godzilla pone allí sus huevos. Al salir estaba lloviendo a mares. Compré unos comics en una libreria haciendo tiempo hasta que amainara y, en cuanto paró, nos separamos. Juan y Eric se iban por su cuenta y las chicas y yo nos íbamos a cenar celebrando que una de sus amigas ecuatorianas ya habia acabado la carrera. Tras aquello la idea era seguir de fiesta, pero por el diluvio nos acabamos por recoger. A aquellas alturas de la tarde yo ya me pensaba que mi nuevo compañero de habitación había llegado, pero al abrir la puerta me lo encontré todo como estaba asi que no sé ¿será que no tendré compañero esta semana?

Un ultimo consejo para el viajero. El tiempo en nueva York da asco. Tan pronto amanece soleado como a las cuatro se pone a llver. Cambia sin previo aviso y, aunque a veces sea una carga muerta, un paraguas te puede salvar el día cuando empiece a llover sin aviso.

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2 responses

28 07 2009
chusetto

Tiempo variable… ¡Como en Galicia! xD Pues nada tio, aprovecha que ya te queda menos… Y si no me puedes traer una republicana millonaria, traeme un algo tipico, menos la camiseta de NY lo que sea… y si es una republicana mejor… xDDD

PD1: Me ha dicho un colega que te preguntara como costaba el café del SB allí…

PD2: Creo que el sábado del final sobra… sobre todo por algunas faltas de ortografía… 😄

29 07 2009
Maese Fangorn

Gracias por la observación. El ultimo párrafo era la nota recordatorio que escribo cuando no me da tiempo a acabar el informe.
Lo corrijo y a la proxima sabré cuanto es un caffe latte en el sb

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