Diario de a bordo LIX

3 04 2009

“¿Así que tu nombre es Caos?” Preguntó Vircof.

“Exactamente. ¿Quién quiere saberlo?” Respondió.

“Yo me llamo Vircof Freeman, vengo de Arabasta.” Se presentó saludando. “Y ése que está ahí sentado es gorrosa. Supongo que ya sabes por qué se llama así.”

“¡Es rojo claro!” Protestó el médico quitándose el sombrero. “Txus Jesúlez, doctorado en Medicina por la Universidad Mendel.” Caos no se mostró impresionado. Pocas veces lo hacía.

“¿Siempre repites lo mismo cada vez que te presentas?” Interrumpió Vircof. “A mi me dijiste lo mismo…”

El médico no se quedó callado y comenzaron a discutir como siempre. Pasado el rato, cuando Vircof y Txus llegaron a un punto muerto con sus insultos, Caos me miró el hombro izquierdo.

“¿Qué te ha pasado ahí?” Preguntó señalándose en su brazo.

“Tuvimos un encontronazo con un buque de la Autoridad.” Respondí quitándole importancia.

“¿Janos?” Dijo Caos.

“Si, Janos.” Admití. “Pero no te preocupes, estoy bien. Puedo recuperarlo, sé dónde lo tienen. Ahora me preocupa más lo que pasa aquí. ¿Qué has estado haciendo desde que te desterraron?” Le pregunté a mi viejo amigo.

“A decir verdad no mucho. Mi primera intención era vengarme de la elegida reestableciendo las antiguas costumbres, las verdaderas creencias colosas, desde las sombras… pero la guardia de élite patrulla la ciudad Capital y si me descubren violando mi destierro me matarán.”

“¿Ciudad Capital? ¿Dónde está eso?” Era la primera vez que escuchaba aquel nombre.

“Ya has estado allí antes, ¿te acuerdas?” Dijo Caos. “Allí fue donde nos conocimos, aunque por aquel entonces se llamaba de otra forma…”

La primera vez que estuve en Elbaf fui capturado por miembros del clan Dominaria con la intención de venderme como mascota. Los humanos éramos criaturas curiosas para los colosos, igual que ellos pero diminutos, como muñecos. En una de las mazmorras conocí a T’Chai’Chu, ya que en ésa época conservaba su nombre original. Él también había sido capturado para ser vendido como mascota.

Caos nunca había sido muy grande. Incluso entre los colosos destacaba por su corta estatura. Aunque medía cuatro veces lo que un ser humano, la altura media de un coloso era de cinco veces un hombre. Ser pequeño era una desventaja en el combate coloso, por eso no estaba bien visto. Por aquel entonces, Caos aun no dominaba por completo las propiedades de la reliquia de Ëcatyia que llevaba en el cuello. Aquel accidente le cargó con la maldición de hacerse más pequeño todavía. Cuando le vi por primera vez estaba atrapado en la estatura de un ser humano y le capturaron creyéndole uno.

No conseguía recordar el nombre de la ciudad, pero ahora eso carecía de importancia. La Autoridad planeaba hacerse con el control de Elbaf desde la ciudad Capital, empleando la influencia de Geth sobre la elegida de la que hablaba Caos.

Mi brazo tendría que esperar.

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2 responses

8 04 2009
Vircof

Mmmmm, se nota el buen rollo entre el medico y el artillero xD.
Valla por dios, el brazo paj… digo el brazo del capitan tendra que esperar.

8 04 2009
cHuSe

Ciudad Capital la ciudad de las oportunidades donde todo es jolgorio e ilusión… 😄

Jodr, hasta entre los colosos es pequeño… XDDDD

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