No es tan fácil ligar en Varsovia.

26 01 2009

El lunes salimos del hotel de Londres a las cuatro de la mañana. Dio la casualidad de que me se me fue la pinza al hacer la maleta y pensé que volvíamos el domingo por la tarde porque al sacar la ropa descubri que ya no me quedaba muda limpia, asi que me tocó repetir y, espero que nunca ninguno tengais que pasar por lo que yo, fue una sensación muy desagradable. Lo pero de todo es que me acompañó durante todo el día y fue un lunes muuuy largo. Nada más llegar a Varsovia y poner el reloj en hora (recordemos que los ingleses llevan el mismo horario que Canarias, es decir, una hora menos) recogí la mochila y tomé el autobús hacia el centro. Un viaje nada agradable habida cuenta del frio que hacía en Varsovia, aunque llevar los gayumbos sucios también contribuyó. Llegué a casa, deshice la maleta y como no me quedaba tiempo para hacer la comida me tomé un sandwich quie compré en Londre y que llevaba cargando desde el viernes por la tarde. Debo mencionar ahora, a falta de que no va a haber un momento más propicio, que yo me pensaba que la casa estaría vacía porque Ana y André ya me habían comentado que irían a Londres también ése mismo sábado y la marquesa le envió un mensaje a Natalia (mi mentora a la que no he vuelto a ver desde que llegué) para ver si se iban juntitas en plan de cuchipandi, bueno, pues me equivoqué y la muy petarda de la marquesa estaba en casa, encima la tia había dejado la llave puesta en la cerradura de la puerta y cuando llegué a la puerta del piso resultó que no podía abrir. No penseis que dijo nada simplemente abrió vió quién era y se fue. El caso es que después del sandwich sali deprisa a la facultad, en frente de la puerta me encontré con una polaca de las del viaje que salía cargando con la maleta y es que había ido a clase nada más dejar el aeropuerto. Total que subí para estar sentado todo el rato haciendo nada en lugar de cambiarme de ropa. Por la tarde había quedado con Bárbara en su casa para hacer los trabajos que nos quedaban pendientes para la semana y, como de costumbre, su casa no estaba sola y había tanto ruido que era imposible concentrarse. Afortunadamente, la gente se fue retirando a eso de las ocho y pudimos repartirnos el trabajo y terminar las cosas antes de cenar. Nadie fue al checo a pesar de ser lunes debido a los multiples trabajos y exámenes que se nos presentan esta semana, eso o es que a nadie se le ocurrió llamarme (no es que yo no llamara ¿eh? que conste que estuve enviando mensajitos a ver si la peña se animaba a salir pero al final nada de nada). Asi que llegué picoteé algo en casa de Bárbara y me fui a eso de las once hacia casa. Como sabía que la marquesa estaba dormida y a la mañana siguiente me iba a tocar madrugar para ir a Songs in English, aproveché para hacer ruido dándome una ducha, si la estratagema funcionó es algo que desconozco pues la señoritinga no da señales de vida. Y después de eso me fui a dormir.

Como ya pasó tras mi regreso de Estocolmo, el martes descubrí debajo del fregadero de la cocina cuatro bolsas de basura, tres de ellas ya llenas y cerradas, que estaban sin tirar. Esto no hace más que demostrar que soy yo el ñunico que baja la basura al contenedor pues en mi ausencia los habitates sufren el habitual síndrome de Diógenes que tan frecuente es entre los Erasmus segun tengop entendido. Bueno no, miento, al regresar de la facultad a casa sobre las once de la mañana, abri la puerta del portal y me encontré a la marquesa, muy arregladita ella, llevando una bolsita de basura (la única de las cuatro que no pude bajarme por la mañana) con todo el ánimo que una persona de la aristocracia puede poner en semejante tarea más propia de la plebe. Al parecer la pobrecita andaba desorientada porque la puerta de atrás del edificio, la que da a los contenedores de basura de la urbanización, estaba cerrada. Tras preguntarme qué hacer con semejante carga le sugerí la respuesta más obvia que pude encontrar: dar la vuelta al edificio (que total tampoco es tan grande, habida cuenta del tamaño que tienen los pisos). Y es que sólo los regulares de la basura sabemos cuándo se puede utilizar la puerta de atrás por muy mal que suene la frase.

Saltamos al jueves, que a estas alturas de la semana no me acuerdo del miércoles, cuando tuve la ultima jornada de clases. Inseperadamente, me enteré a ñultima hora del día anterior de que en la primera clase del jueves, Methodology, tendríamos un examen oral con tan mala pata que me entró dolor de cabez y fiebre y no pude estudiar nada de nada. Luego resultó que el examen no fue para tanto y, aunque no acerté de pleno ninguna de las preguntas la nota final resultó el equivalente a un ocho, asi que no me quejo. Mientras esperábamos a que empezase la siguiente clase, las polacas y el profesor de British Studies habían quedado en pasarse las fotos de lo de Londres asi que me llevé la memoria para que nos pasaran lo que hiciera falta. Luego empezó British Studies y la clase se desarrolló sin más problemas, hice la presentación del HeavyMetal que nos pidieron, luego en Community Edcuation la presentación del BreakDance y asi terminé mis clases. Que mala pata que precisamente sea al empezar las vacaciones cuando me pongo enfermo. Al salir de la facultad compré algo de comida y regresé al piso, de donde no he vuelto a salir.

Hasta el sábado por la tarde, que si sali. Ya más recuperado pero con alguna tos y goteo de moquillos ocasional. En fin, se supone que iba hacia casa de MartArancha, que el jueves dejaron caer que habría fiesta en su casa, el caso es que segun me bajaba del tranvía me topé con Jaime, Nacho de Zaragoza, Lola, Bárbara y Silvia, que se iban a cenar a un restaurante de pierogis que había en el centro. No me lo pensé mucho y me fui con ellos, no sin antes avisar a MaratArancha de que me habian cambiado los planes. A las puertas de la pierogería nos encontramos con dos chavales más Jaime de Huelva y Angel, los dos compañeros de piso de Pablo (el chaval que volvió conmigo de Varsovia en navidades y al que tambien nos le encontramos a la vuelta durante todo el jaleo en la T4). Despues de la pierogería, donde por cierto los pierogis estaban mucho mejor que los que me tomo yo descongelados, fuimos a un bar cerca del campus principal de la universidad donde pedimos unas cervezas que salian bastante baratas, al cabo de un rato apareció Pablo y Mónica con una amiga suya polaca de la residencia. La polaca no es que no hablara es que apenas nadie le daba conversación asique me puse con ella de palique en previsión de un momento a lo largo de la noche donde pudiera dejar de hablar con ella y flirtear directamente, he de decir que tanto esfuerzo fue en balde, pues luego me enteré que se largó con otro con quien se lió hace tiempo. Cuando estuvimos todos nos fuimos al Filosofichna, el sitio este de la calle Dobra cuyo nombre escribo cada vez de forma diferente. Alli estaba todo lleno de Erasmus, porque era el cumpleaños de Leo. Lo malo que tiene el sitio ése es que es tan estrecho que enseguida se llena y si encima hay fiesta Erasmus significa que ésa noche, por más que te esfuerces no podrás tirarle los tejos a ninguna asi que, resignado, me limité a mantener la borrachera a base de cervezas (a cuyo sabor ya me empiezo a acostumbrar). No voy a decir que no hubiese chicas guapas en el sitio sin embargo, dada la estrechez del ambiente, daba igual cuanto tiempo esperase nunca iban a quedarse solas, cualquiera que caminase hacia la barra acababa por encontrarse con ellas. Eso si, cuando localicé a unos de Radomska me presentaron a una chavala rubia que estudiaba japonés asi que me puse a fardar con ella de lo poco que sé de japonés, el problema es que la polaca debió pensarse que yo sabia japo porque me respondió a las cuatro preguntas que le hice como ejemplo de lo que yo sabia de japonés, pero bueno, tampoco tuve tiempo ni de preguntarla el nombre ya que ella, igual que las otras, acabó rodeada de tios. Total pues que seguí empinando el codo como pude hasta quedarme sin blanca, no os asusteis, eso no quiere decir que hubiese bebido mucho, los que me conocen ya saben que acostumbro a salir de casa con la menor cantidad de dinero posible y de reconocer que cincuenta zlotis dan para mucho: cena en una pierogeria cara, y cinco cervezas hasta el moemnto en que me quedé sin dinero. Bueno, el caso es que le pedí dinero a Aurelio para algo diferente a una cerveza y aproveché para pedirle una cerveza también que me había encargado después de darme el dinero. La deuda duró un suspiro porque luego, en el Luzztro yo le invité a él cuando se quedó sin pelas. Luego me encontré con André, que me invitó a otro vodka con limón. En fin, segui dando vueltas por el Philosophikna y bailando lo que podía, saludando a la gente, dando cabezadas en los sofases y tal hasta que aquello echó el cierre.

Y ahora sigo contando en otro párrafo porque lo siguiente lo ubico en otro día de la semana, el domingo.

Después de aquello Aurelio me encontró y me dijo que se iban al Luzztro, otro bar. Por el camino saqué dinero de un banco, no una cantidad astronómica, sino algo más escueto, que me permitiera saldar mis dedudas inmediatas. El caso es que después de mucho caminar llegamos al Luzztro y pagué la entrada no sé ni por qué, porque luego no me pedí nada dentro. Estuve dando vueltas todo el rato buescando chicas guapas pero desafortunadamente aprendí al lección y es que las pocas chicas que aguantan hasta las cinco de la mañana o cuando cierre el sitio en el que están, después de eso se van a su casa en lugar de otro sitio. O eso me pensaba porque cuando ya desesperado me apopyé en una columna, de entre la oscuridad de los sofases se puso en pie una rubia nada desagradable a la vista que se quedó parada delante de mí. Cuando la ví me quedé un rato mirándola, recordando que antes de acercarse a las hembras los machos deben hacer notar su presencia, y cuando ya estaba seguro de que me miraba por el rabillo del ojo me acerqué a ella y le pregunté si estaba bien, porque la veia un poco decaida, curiosamente a pesar de los cinco minutos que nos tiramos uno frente a otro sin decir nada, la rubia me dijo que no entendía, que era rusa. Estoy seguro que luego intenté seguir hablando con ella, pero me daba la sensación de que la molestaba, asi que me aparté y me senté en un sofá, al lado de otra española, MariFeli, que estaba escribiendo en el movil, y alli me quedé hasta que Aurelio vino a buscarme para decirme que si me iba con él. Salimos del Luzztro a las ocho de la mañana, Aurelio, un amigo suyo con el que practica inglés Tobi y yo, lamentando no tener gafas de sol. Asi que para cas de Aurelio que nos fuimos los tres mosqueteros, donde desayunamos algo de tortilla y un kevav recalentado que tenian por la cocina y nos dormimos. Por la tarde le eché un vistazo a un trabajo en inglés de Maire, compañero de piso de Aurelio y me fui a casa.

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26 01 2009
Elena

Joder macho, quien hubiera pensado que lo que te iba a hacer falta en Polonia fuera el Ruso. Salvada al barrera del idioma esa depresiva hubiera caido fijo. El año pasado, Aurelio, el profesor por llamarle algo, nos dijo que nunca tomasemos deciciones a las 4 de la mañana o asi pork por lo visto hay un bajon hormonal malisimo k te deprime. Luego dijo k muchos militares se habian pegado un tiro a esas horas. ay que tener un cuidado con als guardias….jejejeje. En fin, k si son las 4 de la mañana y vas borracho, dile a Aurelio de mi parte que te cuide, que todavia eres un bebe como quien dice. He visto a la marquesa en el facebook, parece guapa, vamos, fea no debe ser la chica. Algo bueno tenia k tener.

Pues no se, ultimamente estudio super poco, como tu vamos solo que yo tengo examenes. En OCE la cague de tal manera k me tire folio y medio contestando a la pregunta k no era. Y Paulino me ha puesto un examen!!!!!!! es de broma para k nos compremos su libro pero lo he cogido de la biblio (a joderse, k estoy harta de soltar pasta). Y nada, hoy e perdido todo el dia en conseguir un certificado de k no tengo antecedentes pensales. Bueno aun tengo k amndar al carta al registro central DE PENADOS Y REBELDES (si, se llama asi). Pero si solo hace falta verme la cara para saber k yo nunca haria algo ilegal, por dios. En fin, al menos me he kitado tres temas del final de didactica.

Ahhh, hoy me ha asado una cosa horrible. HE IDO AL COLE CUANDO ERA FIESTA. Yo y otros tantos estudiantes superpringados. AL menos yo iba a dar la clase de conducir. Nunca me habai pasado de ir a clase en dia de fiesta, ke bajon, esto a un español no le pasa XD. Me debo estar volviendo extranjera.

Bssssssssssssss

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