¡Cuanto cuesta llegar a Varsovia!

12 01 2009

Y es que para una vez que nieva en Madrid, tiene que ser justo el dia que me voy.

Ya desde primerísima hora de la mañana, la nieve me hacia temer por la viabilidad del vuelo de Iberia (recordemos a los lectores que la huelga encubierta de pilotos llevaba anunciada desde principios de diciembre, antes de que volviera a España), sin ir más lejos, de camino a la T4, en mitad de la carretera habia cuatro colisiones y una moto patinadora, la nieve tapaba por completo los carriles y en el desvio al aeropuerto la carretera estaba blanca, por lo que ni siquiera teníamos de referencia las huellas de otros coches. Afrotunadamente llegamos a tiempo y encontré a Bárbara, una de las muchchas de Cuenca que van a clase conmigo, en el mostrador de facturación. Pasé la maleta y entramos a la zona de embarque, convencidos de que ya solo nos faltaba una hora para que saliera el vuelo. A causa de la nevada, no meextrañó que retrasaran el vuelo media hora, el problema es que luego de eso lo retrasaron otra hora, después a la una y media, las dos y las tres. Asi que me acerco con otro Erasmus al mosrador de Iberia, que a las tres y media estaba hasta las trancas de gente y esperamos a ver que nos dicen. En cuanto el chaval de Cádiz le da el billete a la dependienta ésta nos dice que el vuelo está cancelado y cuando le preguntamos por qué no lo han anunciado por megafonía pasa de nosotros. Asi que nos volvemos a los bancos y se lo decimos al resto de la gente con la que habíamos empezado a hablar. Decidimos acercarnos de nuevo al mostrador de Iberia a preguntar a alguien que nos atienda mejor y un chico joven nos dice lo miemo: que está cancelado, que cojamos las maletas que saldran por la cinta siete y cuando le preguntamos desde cuándo lleva cancelado y por qué no han avisado, se niega a responder y nos ordena que salgamos de la fila. Asi que sin nada más que hacer el grupo que éramos nos pusimos rumbo a la zona de las maletas y, al pasar cerca de un puesto de informacion del aeropuerto, preguntamos por el vuelo a Varsovia y nos dicen que se ha retrasado a las cuatro, cuando le contamos que nos han dicho que estaba cancelado la muchacha de informacin responde, un poco nerviosa que es posible que Iberia tenga razón, ya que la informacion que tenia ella podia no estar actualizada. Asi que bajamos abajo, a la cinta siete de las maletas y no vemos nada de movimiento. Preguntamos de nuevo en un puesto de iberia que hay abajo y nos dicen que sale por la cinta ocho, la de al lado, que tampoco se está moviendo, y cuando preguntamos otra vez nos dicen que salen por la cinta seis, que está en otra sala, en la planta de abajo de por donde se entra a la zona de embarque. Asi que vamos hacia alli y vemos a todo el pelotón de gente cuyos vuelos de Iberia habian sido cancelados, esperando en una misma cinta a que salieran las maletas de todos los aviones. Aquello era un caos, toda la gente mirando a una cinta que se movía vacía, los carritos de maletas por todas partes, sin altavoces que informen de nada, sin pantallas que digan qué maletas de qué vuelos van a sacar… en una de estas alguien movió un carrito de repente y a una de las muchachas que venía con nosotros le dio en la rodilla y no se podía levantar. Como había tanta gente no se podía acercar nadie a ayudarla y estuvo una hora y media hasta que llegó gente del aeropuerto a ver si la podían ayudar. Entre tanto, habíamos ido a recoger las maletas, que llavaban dando vueltas en la cinta dos ni se sabe el tiempo que hacía. Tuvimos que separarnos en dos grupos: uno para ver qué sucedía con la muchacha si la atendian o qué y otro para subir a hacer cola arriba. Luego me enteré que recogieron a la chica y se la llevaron al hospital. Menos mal que para cuando nos pusimos a esperar a las maletas, ya había llamado a mis padres y, mientras estábamos viendo si salian o no las maletas en las cintas de abajo, mis padres se pusieron a hacer cola en la oficna de Iberia de la planta superior, porque una vez recogimos las maletas subimos para ver ver si nos cambiaban el vuelo o nos devolvían el dinero en las oficinas. El caso es que aquello fue lo que más tiempo nos llevó y estuvimos desde casi las seis hasta medianoche haciendo cola. Entre medias nos pasó de todo, principalemnte que una negra se quería colar diciendo que llevaba esperando el mismo tiempo que todos (aunque fuera de la cola). En fin, que conseguimos llegar al mostrador y nos cambiaron el vuelo al día siguiente. A los que venían de otros lugares de España les dieron hotel y después cada cual se fue a su sitio a descansar.

El sábado nos volvimos a encontrar todos en el aeropuerto. Resultó que a la muchacha que atropellaron con un carrito la hicieron no se qué en la rodilla y tenía ir que ir con muletas y silla de ruedas (vale, lo más probable es que fuera teatro puro, pero gracias a ello conseguimos pasar los primeros a todas partes: primeros en facturar las maletas, primeros en atravesar el control de seguridad y primeros en embarcar. El vuelo se pasó rápido aunque hubo que hacer dos intentos de aterrizaje en Varsovia. Tal y como nos esperábamos la ciudad esta nevada y, aunque no teníamos abono transportes, nos cogimos un autobus y en Centrum nos dividimos, cada cual a su casa. Ana y André estaban en el piso cuando llegué, al parecer han estado todas las navidades en Polonia y pasaron Nochevieja en Amsterdam con sus amigos. Les pillé preparando un examen que tienen para el lunes asi que les saludé y estuvimos un rato hablando y luego me puse deshacer la maleta. Cuando lo coloqué todo me puse con el ordenador hasta que Ana me llamó para ver si cenaba con ellos a eso de las doce de la noche. Mientras estaba en la cocina me di cuenta de que lo poco de portugués que conseguí entenderles en diciembre se me había olvidado. Después de cenar me llamó Aurelio al movil, que acaba de llegar y parece ser que había fiesta en su casa, asi que sali hacia allá lo antes que pude. Como no tenia abono me cogí un taxi (el primer taxi que cojo por mi cuenta desde que estoy de Erasmus) y me planté en su piso en diez minutos. Alli estaban todos los del viaje a Berlin y dos tios más que Aurelio había conocido durante el vuelo, otro Erasmus y un chaval que estaba de escala al que le había cancelado el vuelo y que se iba a quedar a pasar la noche en la casa. Debi estar saludando a la gente y hablando con ella hasta las dos y media, cuando decidieron ponerse en marcha para ir a un bar decorado como si fuera una cueva, aunque al final no fui con ellos porque me caia de sueño. Cogi el autobus nocturno hasta Centralny junto con Bárbara, Toñi y Silvia (que llegaron esa misma tarde también) y después me fui para casa.

Cuando abri el ojo el domingo eran las once, y decidi volverme a dormir hasta la una. Como no sabía si decidirme a hacer la compra ducharme o comer, segui durmiendo hasta las tres. En la casa no habia nada de movimiento. Me puse a ver series (a ver si acabo de una vez Busou Renkin) y me tome un bocadillo. Estuve toda la tarde viendo capitulos de series, haciendo tiempo porque Natalia me había enviado un mensaje, poco despues de bajarme del avión ayer, de que el casero se pasaría a recoger el alquiler por la tarde-noche. El caso es que me dieron las nueve viendo series y no se sabia nada del casero por lo que a eso de las diez decidí hacerme la cena: unos pierogi y unas bolas de carne cubierta de puré de patatas que tenía congeladas. La verdad es que no tenia mucha hambre pero mejor cenar temprano por si luego salía algun plan. Aunque por el mesenger la gente estaba a ver si salian, al final no me decidi a salir y es que se esta muy calentito en casa, de hecho, llevo todo el dia en pijama. A medianoche, cuando me empezaba a plantear el apagar el ordenador y acostarme, a ver si me entraba sueño (despertándome a las dos de la tarde y sin hacer ningun esfuerzo físico en todo el día, dudadaba mucho de dormirme inmediatamente) sono el timbre de la puerta. Eso era que la marquesa llagaba. Afortunadamente no venia sola, otro portugués, Franck, más simpatico que ella la acompañaba y me puse a hablar con él antes que con la otra sobre las típicas cosas que se dicen cuando llevas un tiempo sin ver a alguien: sobre las vacaciones, la familia, el vuelo… lo que me dio pie, tras enterarme de que le habían perdido la maleta en la escala de Munich, a contar cuando Lufthansa me perdio tambien la maleta en Munich y ha despotricar sobre Iberia y la nieve en mi viaje de vuelta. La marquesa seguia en sus trece, hablándome en inglés, aunque se notaba que aun no había cambiado el chip y le costaba encontrar vocabulario para las cuatro cosas que me dijo. Luego nada más. Me quedé en la cocina viendo como hablaban en portugués y, cuando pude, me retiré discretamente. Ahi siguen hablando en voz alta (cosa que compartimos todos los habitantes de la península, que da igual desde qué parte de una casa hablemos, todos los demás se enteran de lo que decimos). Ahora Ana y André están hablando con Franck, tampoco están hablando mucho con la marquesa, que se ha puesto toda ocupada a deshacer su maleta (que mala pata que han perdido la maleta de Franck y no la suya). No creo que me vaya a dormir, pero me pondré algun capítulo y esperaré a que se serenen un poco las cosas antes de dormirme o lo mismo me salgo y me pongo a ver la conversación como si fuera una estatua.

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12 01 2009
chusetto

Joer Jon, nada más llegar a Varsovia y ya estás con tus relatos bíblicos… XD

Por cierto, serías una estatua bastante rara… 😀

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