Que difícil es dormir en Varsovia.

24 11 2008
El lunes me corte el pelo. Ya se que muchos estaban temiendo que me volviera a dejar esa pseudo-melena de la otra vez, pues no temais, que ya esta solucionado. Desde el viernes, mis companeras de clase que se vinieron a Berlin ya me decian que deberia cortarmelo y, ante mi respuesta de que no podria cortarlo hasta llegar a Espana debido a que no se decir “me cortas el pelo a tijera pero asegurate de que la parte de arriba este mas larga que los laterales y dejame algo de flequillo” en polaco, me invitaron a acercarme a su casa para cortarme el pelo. Y aunque en un principio deciamos de quedar para el domingo, por culpa de mi colada y de la presentacion que tenia que hacer el lunes mas el torneo de bolos al que estaban ellas apuntadas, tuvimos que dejarlo para el lunes. Y el lunes, la verdad es que se nos hizo tarde. para cuando llegue a su casa eran casi las ocho y media, tirando para las nueve. Luego que ellas no estabn porque habian ido de compras y, aunque sus companeras de piso (tambien espanolas) estaban en casa, como era la primera vez que iba, pues no tenia ni idea de de en que portal de que patio de su urbanizacion tenia que entrar. Pero bueno, todo se soluciono, ellas legaron de la compra, subimos y salude a todos, entregue unos FerreroRocher que compre en el camino por aquello de tener un detalle y, despues de unos minutos de charla, Silvia y Lola se pusieron manos a la obra. El resultado tardo en hacerse notar, porque tuvieron que quitar la parte gorda de pelo largo, sacar la medida que utilizarian e igualarlo despues, prestando siempre atencion a mi trenza de padawan, pero tras un par de horas quedo de maravilla. No se las veces que tuve que ir a remojarme la cabeza al bano o sacudirme lo pelos de la camiseta y el pantalon, pero me quede de maravilla. Ahora noto mas fresco cuendo bajo a la calle. Con la tonteria de corterme el pelo nos dieron las once y, mientras recogiamos el comedor para poner la mesa de la cena, llego Aurelio para ayudar con los deberes de economia. Total que cenamos y nos echamos unas risas y luego entro otro de los que se vinieron a Berlin, que esta en el piso de las chicas, durmiendo y contribuyendo a la renta sin que figure en el contrato de alquiler. Al parecer tenia plan para esa noche con una polaca y decia que se iba a pegar una ducha y que despues se iba otra vez a hacerla una visita. Aprovechando que se bajaba a la calle, me fui con el a la estacion de autobuses, para volverme a casa. Si hubiese llegado a saber que nos ibamos a juntar en el piso los que nos juntamos, me habria llevado la mochila con las cosas del dia siguiente y me habria quedado alli a dormir.
El martes, mientras Silvia terminaba la presentacion de Art & Education que no pudimos acabr la semana pasada, casi me quedo dormido. Tengo que acostarme mas temprano, pero esta claro que no aprendo. Esa misma tarde me llamo Aurelio para salir de marcha mientras me estaba haciendo la cena (una tortilla de patatas que me salio de pena y arroz), asi que en su casa nos juntamos casi todos los de Berlin. Cuando llegue iban todos con camisa y un lunar falso pintado en la mejilla derecha. Al parecer estaban imitando a Aurelio y en cuanto me vieron entrar dijeron “otro mas” y me dieron una de sus camisas para que me disfrazara como el. Pobre Aurelio, que le dejamos sin camisas limpias, pero que bien nos lo pasamos, lo menos eramos cinco con camisa y lunar. Estuvimos haciendo tiempo, como siempre, esperando a que llegase la gente, y auqnue algunos empezaban a impacientarse, tambien esperamos a una chica (la otra companera de piso de Aurelio) de que llegase del aueropuerto, y que se queria venir con nosotros de fiesta. En cuanto subio nos dio la noticia de que estaba nevando y salimos todos como tontos a la terraza del atico en camisa o manga corta. Ni que decir tiene que la reaccion fue inmediata: “Hala, pues si que nieva, como mola… joderquefriodejamepasaradentro”. Esperamos a que la recien llegada se duchara y acicalara y nos bajamos a la calle rumbo a una discoteca donde al parecer habia fiesta Erasmus. Dio la casualidad de que nos pasamos una parada y tuvimos que caminar hasta la puerta del sitio justo cuando la nevada caia con mas fuerzas y, ante la repentina llegada de la nieve, el cuerpo nos pedia una guerra de bolas de nieve. Asi que nos tiramos todo el camino recogiendo la poca nieve sin fundir de los capos frios de los coches y lanzando bolas unos contra otros. Al final llegamos a la puerta del local empapados, solo para descubrir que no podiamos entrar porque estaba muy lleno. Asi que, ni cortos ni perezosos, nos fuimos al sitio que habia enfrente, que aunque la gente no era tan jovern como nosotros, nos encontramos con el resto de los que vinierona Berlin y un grupo de polacas que hablaban espanol y que ya nos conocian vete tu a saber de que. En una de estas, aprovechando la comfusión del momento y decidido a poner en práctica todo loe que he estado aprendiendo sobre la vida nocturna, me acerqué a una polaca que habia por alli, y que no era del grupo de polacas que conocíamos, para ver si conseguía bailar con ella. Aunque al principio fue un poco complicado acercarme, la parte más dificil ya estaba hecha y era la de que notara mi presencia. El caso es que poco a poco fui acercándome de la misma forma en que se lo he visto hacer al resto de personas, durante mis primeras salidas a discotecas, y llegó un momento en el que no pude pegarme más, asi que decidí cogerla de la mano y mover los brazos un poco mientras me agachaba. Vale, reconozco que esto no suena bien, pero deberiais haber visto la cara más rara que me puso la polaca, aquello debio pillarla por sorpresa. Hubo un momento en que se me quedó mirando fijamente, quieta y sin moverse, y yo, como no sabía que hacer pues segui moviéndome. Luego llegó una amiga suya y se puso a habalr con ella. Como a mi se me da un poquillo bien saber cuando pasan de mi, me di la vuelta y me volvi con Aurelio y el grupo de polacas que hablaban español y que ya estaba dentro cuando llegamos. Luego la polaca morena con la que habia estado bailando pasó otra vez cerca de mi, pero no la hice mucho caso y segui con las otras polacas. Y bailando nos tiramos toda la noche. Cuando vimos que la gente empezaba a irse, nos alimos para afuera a probar suerte en el sitio que quisimos entrar, pero ya estaban cerrando. Algunos querian seguir de fiesta y otros se iban air para casa, asi que me emonte en el taxi de mis companeras de clase que viven cerca de la estacion de autobuses, y me baje a tiempo para coger el nocturno que me llevo a casa. Aquella noche tampoco pude dormir mucho.

El miercoles me costo levantarme. Ahora no solo no tenemos luz en el cuarto de bano, sino que el papel de periodico que teniamos sujeto con celofan en el cristal de la puerta para impedir que se vea lo de dentro se ha caido y nadie parece tener la intencion de colocarlo, asi que por las mananas lo que normalmente es un viaje de ida con la ropa y la toalla en la mano se ha convertido en un peregrinaje para llevar primero la ropa y la toalla, luego el foco de luz y ahora ademas una bolsa de plastico para colgarla por dentro y que nadie me vea. Pero el caso es que me levante y fui a clase (creo que deberia empezar a saltarme alguna clase que otra, aunque mi moral me diga que eso es malo). Ya desde primera hora de la manana, en el tranvia de camino a clase, comence a llamar y a escribir mensajes a la gente sobre los planes de la noche. y es que resulta que el miercoles fue el concierto de Franz Ferdinand (cuya entrada tenia comprada desde hacia casi mas de un mes), sin embargo nadie respondia. No consegui hablar con nadie hasta las cuatro y media y la apertura de puertas era a las seis, lo que significa que corriendo a casa a acicalarse y corriendo al sitio donde quedamos para salir corriendo al lugar del concierto, aunque si lo llego a saber me pongo ropa sucia. Menudo peloton de gente que se junto en la sala de conciertos, al principio no pudimos ni acrecarnos al escnario, pero luego, entre empujones y las idas y menudas de la marea de gente que estabamos dentro acabe en primera fila, al lado de la verja que separa al publico del escenario. Que dolor de brazos y de piernas, la gente no dejaba de aplastarme mientras el cantante daba brincos acercandose a la gente, en una de estas salto del escenario y empezo a pasearse por el pasillo ese en el que suelen estar los de seguridad vigilando que ningun asistente salte a l escenario. Madre mia la muchachada que gritos que chillidos que formo. Tremendo el concierto, creo que hasta cantaron canciones nuevas del tercer disco que no ha salido, pero como yo, de franz Ferdinand solamente distingo cinco o seis pues ni me entere, aunque me decepciono un poco que no tocaran la de Come On Home ni hicieron ningun bis. El caso es que dos horas despues de que terminara el concierto sali de entre el publico empapado en sudor, gran parte del cual no era mio y con la memoria de la camara de fotos llena de videos e imagenes. Despues del concierto, el grupo con el que vine se dividio en dos, los que querian seguir de farranda en una discoteca que habia cerca, aquella que cuando fui estaba tan llena de gente que no se podia entrar y en la sala VIP de los Erasmus un borracho gallego nos roció a todos de cerveza al intentar cruzar por encima de los sofas, y otros nos decidimos a ir a casa. Yo me fui con Ana y Andre, que se ibana un McDonald a cenar (os recuerdo que no era muy tarde, cerca de las diez y media de la noche cuando salimos del concierto) y desde alli nos volvimos en metro a casa. Claro que, para cuando me quise tumbar en la cama ya era pasada la medianoche, además, me di cuenta de que con todo el vaivén de marea de gente durante el condierto, la trenza se ma habia deshecho.

El jueves me levante para ir a Metodology of English Teaching (que viene a ser como Didáctica del Ingles, pero en plan bien), solo para descubrir que no habia clase, asi que me junté con Marta, Arancha y Silvia (Javi no tiene esa asignatura y Barbara decidio no ir a clase) y nos apoderamos de los ordenadores de acceso a Internet de los pasillos. Momento en el que decidí ponerme a rememorar lo que llevaba de semana, ahora mismo es viernes y estoy actualizando. Luego tuvimos British Studies y el porfesor, como siempre, broamenado conmigo para animar a la polacas a que se vinieran a Londres en Enero. Que salado el prodesor, esto va a ser que le caigo bien porque encima me esta haciendo el favor de publicitarme. Luego se supone que venia Community Education, pero yo estaba que me caia de sueño y de cansancio por el concierto de la noche anterior, asi que decidi irme a casa. Cuando Javi se entero de que iba a ser el unico que asistiria a clase no se lo creia y empezo a echarles la bronca a las chicas de que me estaban corrompiendo, que yo era un chaval muy eficiente y cumplidor y que me estaba dando a la mala vida gracias a ella. A decir verdad, planeaba ir a hacer la compra durante Community Education, pero al salir a la calle el frio me persuadio para que me fuera a casa. Si llego a saber que me iba tirar toda la tarde viendo series y cayéndome de sueño, habira ido a clase, que total, me duermo igual pero por lo menos cumplo con la asistencia. El caso es que me iban a dar las cocho y media cuando decido llamar a la gente de Berlin para ver que es lo que iba a hacer, que me parecia que esa noche habia fiesta Erasmus de ir disfrazados de mafiosos (lo que me recuerda que a ver si me compro un traje en los outlets de Varsovia, que tiene que salir más barato que en España). Me respondio Aurelio diciendo que me fuera a su casa, porque estaba a punto de salir para la casa de otro, donde se iban a reunir todos antes de ir a la discoteca. Viendo las horas que eran y que estaba sin cenar le dije que me acoplaria más tarde, cenado y arreglado. Asi que cene y sali al metro, siguiendo las instrucciones de Jaime, el que vive en el piso donde se estab congregando el personal. Llegué a l puerta del edificio para ver a otro de Berlin, Nacho, saliendo en busca de mas gente que iba a llegar en tranvia, asi que le acompañe. Me puso al corriente de las ituacion en el piso, de que eran ciento y la madre armando mucho esc´ndalo y de que la policia ya estaba tardando en llegar, que la primera vez eran seis y estaba cenando cuando los vecinos llamaron a la policia y que esta vez seria la tercera vez que les visitarian. Despues de recoger a su amigos, el resultado no se hizo esperar, y segun nos acercamos al edificio vemos un coche patrulla desocupado, o sea, que ya estaban arriba indicando lo pornto que se acaba la fiesta. estuvimos esperando media hora en la calle y en el rellano del edificio, viendo como el portero nos miraba con mala cara, hasta que bajo la policia y, a los diez minutos el resto de la gente. Tras dar muchas vueltas, nos pusimos rumbo a la discoteca donde se celebraba la fiesta Erasmus de los mafiosos y entramos. El sitio era chiquitito y habia mucha gente, pero las fiesta Erasmus son como las verbenas de los pueblos y es que todo el mundo se conoce. Asi que moviéndome de un lado a otro, saludando a la gente y a base de cocacolas y agua del grifo de los lavabos (hasta que no se me pase el catarro no pienso volver a beber, que yo creo que del calor del Jueves pasado, con tanto alcohol en la sangre, me debi costipar) estuve hasta que a eso de las tres de la madrugada le digo a Aurelio que me voy y el decide venirse conmigo. ASi que nos pegamos una caminata por la fresca de Varsovia en busca de un kebab donde comer y hablando de lo humano y lo divino, que me vino de perlas para saber más cosas de la gente española que, de lo contrario, no habria descubierto nunca porque admito que soy muy pero que muy corto para algunas cosas, hasta que, no sé como estaria la conversacion, me voy a dormir a su casa en lugar de tener que estar una hora en la calle entre que llego a Cebtralny y espero al autobus nocturno y llego a casa.

Me desperte a eso de las once y media. Al principio no tenia ni pajolera idea de donde estaba, hasta que Aurelio me repite si quiero irme a Estocolmo por dos céntimos de zloti. Asi que le viernes por la mañana nos encontramos todos los del piso de Aurelio: Bea, Maire, Jaime (el dueño del piso al que fue la policia) y Maria, y sacamos billetes de avion para montarnos otro fin de semana como el de Berlin, pero más al norte. Y como ya casi era la hora de comer, pues hicimos la compra y me quede a comer con ellos, que por cierto a jaime le salio un salsa para acompañar a los filetes de carne que estaban de maravilla. después me volvía casa, a acicalarme que llevaba desde el día anterior con la misma ropa y sin ducharme, y sin pasar por casa, claro. Luego se supone que había fiesta en casa de Marta y Arancha, que me habían invitado el domingo pasado mientras estábamos haciendo el trabajo de Body, Mind & Soul (acordaros que es la asignatura en la que hicimos yoga), el caso es que la noche anterior, otro de los que viven an el piso junto a Martarancha, Santi, había invitado a Aurelio y, como él no estaba seguro de que si iba fuese a conocer a nadie, le dije que yo le acompañaba, asi que me acerqué otra vez a su encuentro, que estaban de compras en un centro comercial, mientras hacian tiempo para que Bea, compañera de piso de Aurelio, fuese al aeropuerto a por sus padres. Al final nos encontramos todos en el piso y, ya que estábamos, pedimos unas pizzas y cenamos alli. Cuando me quise dar cuenta ya era pasada la hora de ir al piso de Martarancha, y como Aurelio no parecia dispuesto a salir y yo estaba muy a gusto en compañía de ellos, las mande un mensaje diciendo que no iba. A eso de las doce, que yo ya me quería ir a casa, decidieron ir a una discoteca, el Mirage, a pasar la noche, com eso esta cerca de la estacion central de donde salen los autobuses nocturnos, me convenia irme con ellos y, si no habia que pagar entrada, pues no me volvia a casa y pasaba adentro con ellos. No habia que pagar entrada, asi que adentro que fui sin rechistar. Nada más entrar, por lo que me enteré después, una rubia vestida de blanco le tocó el culo a uno de los que venían con nosotros, que había venido a Varsovia por un cursillo intensivo de yo que sé, y al poco rato se pusieron a darse de lenguetazos. Al parecer la rubia de blanco había venido con dos amigas suyas ¡y menudas amigas! los cuatro tios que quedábamos nos quedamos con las bocas abiertas. El caso es que yo me quedé con ellos, esperando a ver cual era la señal de pasar a la accion si es que había señal de pasar a la accion, porque estaba convencido de que existía. Antes de poder darme cuenta, una de las polacas sacó a uno a bailar, pero al cabo de un rato, como el chaval ya tiene apaño, me dio un empujón a mi y la polaca me enganchó, asi que no tuve más opción que menearme y bailar como pude, porque ami esa situacion me pillaba completamente por sorpresa. Debio ser tal la conmoción de la gente al verme bailar con una polaca, que Barbara, mi compañera de clase, sacó la cámara y se puso a hacerme fotos. Al cabo de un rato, la polaca se fue, creo recordar, y trajo a su otra amiga, asi que seguimos bailando, luego se retiró y me quedé con la amiga, que me arrastró literalmente a la pista de baile. Aurelio y los demás, desde fuera de la pista de lueces al estilo “Fiebre del Sábado Noche” me hacían señales de que me mordiera el cuello de la muchacha o algo asi, porque hacían como que se pellizcaban la yugular. Asi que me arrimé lo que pude, más o menos haciendo los mismos movimientos que con la morena del martes y cuando volví a intentar apoyar mi cabeza en su hombro se dio la vuelta, me cogió de la mano y se apresuró en que saliéramos de la pista. Nada más poner los pies fuera del suelo iluminado, llegó la amiga rubia, que hasta entonces había estado ocupada con el amigo español y no sé que se dijeron en polaco. El caso es que me dijo algo y se fue escaleras arriba, yo me di la vuelta para volver con el resto de la gente y contarles lo que pasaba. Nada más llegar empezaron a aplaudirme y ovacionarme y les expliqué lo sucedido. El caso es que, con la tontería de la polaca, llevaba como hora y media sin beber nada, asi que me fui a la barra para pedir una cocacola y cuando me doy la vuelta para volver con ellos veo que me hacen señas a lo lejos de que regrese a la barra y es que la polaca me había pasado por detrás cuando me estaba dando la vuelta y estaba pidiéndose una cerveza. Como estaba harto de moverme, llevaba la cocacola y dentro de la pista de lucecitas el estilo de “Fiebre del Sábado Noche” no se puede pasar con bebidas decidí preguntarla y al parecer estudia turismo y habla italiano. Yo le conté lo de siempre, que me llamo Antonio y que vengo de Portugal, aunque mis amigos sean españoles porque entiendo un poquito el español. Le pregunté que cómo era que estaban las tres amigas solas en la discoteca, que no habían venido acompañadas, o algo asi debi decir, el caso es que por vete tu asaber qué me dijo que nadie bailaba con unas viejas como ellas, lo que llevó al siguiente punto de la conversación que fue que le preguntara su edad. Respondió que veinticuatro, aunque yo creo que seguro que era mentira y era más mayor, y luego ella me preguntó por mi edad, entonces decidí copiar la respuesta que uno de los españoles dijo medio en broma cuando volvíamos en tren desde Berlin y dije “¿Cuántos años crees que tengo?” y me dijo que veintitrés asi que, como ya estaba perdido le dije que cómo lo había adivinado. Lo más curioso es que me salió natural, sin pensármelo mucho. Yo creo que al ser la primera vez que decía semejante mentira algo tuvo que notarme, pero de todas formas no di señales de parecer preocupado por eso, estaba tranquilo, seguramente ella no me había dicho su verdadera edad, asi que yo no tenía por qué decirle la mía. Mientras hablábamos, Aurelio y los demás pasaban detrás de la polaca, de uno en uno, haciéndome el gesto de que metiera cuello. Y cuando terminé la cocacola me sacó a bailar otra vez, asi que a moverse otra vez tocaban. Esta vez me pegué más como pude y volví a cogerla del brazo como he visto hacer a Aurelio, pero con la intención de que diera vueltas hasta que se mareara. La técnica funcionó igual de mal que con la polaca del martes y en cuanto la tuve cerca de nuevo volví a acercarme a su cuello. Barbara ya no echaba fotos, ahora grababa un video y los españoles no dejaban de hacerme la señal de que me lanzara al cuello de la polaca, pero por más que lo intentaba siempre me encontraba su pelo por medio y acababa con la lengua llena de pelos. En una de estas me pareció tocar algo de carne con los labios, pero entonces la tía se echó atras. (Breve inciso sobre cómo se escabuyen la mozas) Tal y como he podido aprender por los consejos que me están dando los españoles de Berlín, las chicas suelen esquivar las entradas de los tios de tres formas distintas: la primera es la técnica conocida como “la cobra” que consiste en inclinar la espalda hacia atrás para alejar la cabeza del sujeto que intenta pillar cacho, dejando que la cabeza haga un movimiento sinuoso similar al de una cobra disbuesta a atacar a su presa; la segunda técnica más popular es la de “el enanito” que suelen utilizar, por lo que me han contado, las muchachas de corta estatura y consiste en inclinar la cabeza cuando ven que el tio intenta atacar, pero lo hacen con clase, al parecer, no es un movimiento brusco y cortante, sino más casual, como el de una persona que se da cuenta de que acaba de pisar algo y se agacha como para comprobar si es una moneda; y por último, la tercera táctica más popular es la de “el búho”, similar a la de “la cobra” poero sn involucrar a la espalda, en el que la chica desplaza su cara en dierección contraria a por donde el tio está intentando plantarle los morros, al vijo estilo matrix. (Hasta aqui el breve inciso sobre cómo se escabuyen las mozas). A mi me hizo la cobra con tope, porque incluso puso la mano, pero aun asi no dejó de bailar conmigo, lo que me retrajo a un estado de abstracción en el que permanecía hasta que, de nuevo su amiga ella-baila-sola, se acercó y, después de un par de vueltas, salimos fuera de la posta de baile. En ése momento yo ya empecé a hacerme el desinteresado y si hasta entonces la miraba a los ojos, procuraba que mis brazos no estuvieran entre medias y me arrimaba poco a poco, ahora miraba a otras chicas de la pista, le daba la espalda y no inciaba las conversaciones. Esto parecía provocar el efecto contrario al que pretendía, pues ahora la polaca me cogía del brazo y me hablaba con más interés que antes. Yo ya no entendía nada. Mantuve la conversación como pude, por aquello de pasar el rato y la a miga que bailaba sola nos hizo salir de nuevo a la pista de las luces, yo ya estaba empezando a cansarme, no solo de la polaca sino del día que llevaba y en vez de bailar pegado me abrí para que el resto de españoles, que estaban tambien bailando en la pista, pudiesen incorporarse si quisieran. Aurelio fue el primero en acercarse a la amiga ella-baila-sola y luego, como escuché que alguien se iba para centralny, me despedí y dejé a la polaca donde estaba. El chaval, Jaime, vivía cerca y se fue andando y yo llegué a la estación central de autobuses a tiempo de cogerme el nocturno que me llevaba a casa. Me encontré con Ana, André y otra portuguesa que no era la marquesa en la cocina, hablando, y es que resultaba que al día siguiente la embajada de Portugal iba a convidar a todos los Erasmus de Portugal en Varsovia a una cena de gala por vete a saber qué, a lo mejor era el dia de la fiesta nacional.

El sábado transcurrió sin pena ni gloria. Sabía que la gente quería madrugar el domingo para ir al mercadillo de Praga (al otro lado del río Vístula, en los suburbios), asi que me quedé en casa. Me desperté a eso de la una y media. No levanté las persianillas. No me duché. No comí. Me puse a ver The Big Bang Theory y como conocía vuestra madre mientras se me descargaban capítulos de One Piece de otro fansub que no era RedlineSP (que llevan cuatro de retraso) y después del capítulo 375, me entró el gusanillo del hambre y decidí comerme una bolsa de patas fritas que había comprado previendo algo asi, y seuí viendo One Piece, Héroes y la tercera temporada de IT crowd. A las siete o por ahi, Ana, Andre y la marquesa se fueron a cenar a la embajada y me quedé solo. Entre unas cosas y otras me dieron las nueve y no había cenado, asi que me saqué un poquillo de carne picada del descongelador y lo puse en una bandeja de porespán, del lomo que me mandaron por correo, encima de mi disco duro externo, que se calineta que da gusto ahora en invierno mientras me veía unos episodios de Scrubs. A las once y media el hambre volvía a apretar, me llevé la carne a la cocina y me preparé unos macarrones gordos. Me los cené viendo Scrubs pasada la medianoche (menos mal que no soy Gizmo) (para los que no lo cojais, Gizmo es el gremlin bueno de la película de los gremlin) (para los que no saben a santo de qué la referencia de los gremlins, os diré que comiendo despues de la medianoche, los gremlin peluditos se transfroman en vainas de las que salen los gremlins viscosos, feos y que asustan). Al acabar el quinto capítulo de la segunda temporada fregué los cacharros, apagué el ordenandor y me fui a dormir sobre la una y media, doce horas después de abrir el ojo. A eso de la cuatro oí cómo los portugueses regresaban a casa.

El domingo me levante con tiempo de sobra para ducharme. Levanté las persianillas de mic uerto, que no las subías desde el viernes y me encontré el aparcamiento y los jardines de la urbanización cubiertos de blanco. No desayuné mucho, porque me estoy quedando sin leche, pan o cereales, y salí al tranvía para estar en centrum a las diez y media que, segun un mensaje que me enviaron antes de irme a dormir el sábado, era la hora a la que habíamos quedado. Pero somos todos españoles, y el ñunico más o menos puntual, que llegó con cinco minutos de retraso, fue un chaval de Zaragoza que tambien se vino a Berlín, Nacho. Los demás llegaron casi a las once, eso los que llegaron, que la mayoría dijeron de no salir el sábado por la noche para ir al mercadillo y al final pasó lo que pasó y la intención se quedó en nada. El caso es que nos congregamos seis y los seis nos fuimos a Praga, donde estaba el mercadillo, con nieve cayendo y todo. Me gustó mucho, había prácticamente de todo. Me compré unas pantuflas calentitas para andar porc asa, porque las chanclas que llevo son de plástico, no abrigan nada y estás llenas de mierda. Me compré un abrigo más rígido, resistente e impermeable para el imvierno, con capucha, que el cortavientos verde que tengo es muy fino y no hace efecto. Me compré una sudadera gruesa, con pelillos por dentro y que se abre con cremallera, para poder ponérmela cuando vaya a alguna discoteca y poder dejarlo todo dentro del ropero y pasar con una camiseta sin más. Me compré calcetines gruesos, que espero poder utilizar pronto. Me compré una bufanda a la mode para conjuntar con mi recien adquirida sudadera, mi abrigo marrón y mis deportivas marrones de salir de fiesta. Pero también tenían muchas más cosas como gorros, guantes, cargadores de móviles, bolsas de viaje, pantalones… etc. Luego del mercadillo fuimos a casa de Bárbara a comer, paramos a comprar los ingradientes en el carrefur de la estacion central y nos preparamos unas tortillas y unos filetitos de lomo con salsa que estaban de maravilla. Después de eso la gente quería echarse la siesta y me fui con Aurelio a su casa, dejando las cosas de la compra en el piso de Bárbara. Dio la casualidad de que no habia nadie en casa de Aurelio en ése momento y Aurelio le había cambiado las llaves a la compañera de piso de Bárbara la noche anterior para que cada cual se quedara a dormir en la casa del otro. Asiq ue nos sentamos en las escañeras a esperar a que apareciera la otra chica, silbando mñusica clásica. Luego llegó Toñi con las llaves y pasamos para dentro, Aurelio se fue a dormir la siesta y yo me puse en unos de los ordenadores a actualizar el informe. Más tarde llegaron Jaime y Mari, la otra compañera de piso de Aurelio a parte de Bea, y estuve socializándome un poco con ellos. Al parecer esa misma tarde habían quedado con unos polacos para jugar al fútbol, apostando cada equipo cinco botellas de vodka para que el ganador se llevara las diez. Me fui con ellos en autobus, porque al parecer les faltaba gente para jugar (l amayoría de los que dijeron que iban lo decidieron estando de farranda y, lógicamente, no tenían el cuerpo para demasiados trotes al dia siguiente). Aunque al final no tuve que jugar, pagué parte del alquiler de la pista de futbol y del vodka. Empatamos a cuatro asi que se supone que el sábado que viene saldremos de dudas sobre quiene son mejores. De momento yo me fijé que los españoles juegan sucio, le echan mucho teatro a cualquier golpe o caida que tienen y no dejan pasar ni empujón cuando se lo hacen a ellos, discuten todo el rato y son demasiado valientes como para pedir una sustitución (o sea, yo) para tirarse jugando hora y media, excepto Nacho de Zaragoza, que a dos minutos del final del partido me dijo que me cambiara con él mientras él se ataba los cordones, luego volvió a entrar y yo salí. Después de la algarabí y de recoger nuestras cosas uno de los polacos nos llevó en coche a centrum. Por el camino nos paró la policía porque no tenía las luces de freno operativas y, como estaban cerca del piso de Nacho y Jaime, éstos se bajaron junto con la novia del polaco conductor (que creo que es su mentora) y yo me quedé en el coche, ya que después de que la policia nos dejara marchar, el tio me llevó a mi casa.

La verdad es que esta semana tampoco ha estado mal. He estado saliendo todas las noches ntre unas cosas y otras y he acabado rendido. No es de extrañar que el sábado me encerrase en mi cuarto. A ver si esta semana también vamos tener el valor de salir a la calle con la de nieve que ha caido. En fin, todo se verá, todo se vará. Hasta la semana que viene.

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2 responses

25 11 2008
JeSuLe

Héctor se acerca al área, dribla al contrario, intenta rematar a puerta y…. ¡Falla!
El público se cae por los suelos, lo tenía cantado pero el guardameta lo ha parado con una maestría bru-tal… XDDD (Creo que ya sabes a lo que me refiero… a pesar de que no te guste el fútbol)

De mis conciertos tengo la experiencia de que no es bueno estar en primera fila… ya que todos los de detrás te violan (literalmente), por lo que yo prefiero estar entre la cuarta y décima fila y un poco ladeado… 😀

Bueno tio, que esta vez me has matado a leer de nuevo… pero aún así, me has mantenido intrigado con lo de la polaca… una pena y eso… pero todavía hay tiempo, Sarah Connor…

25 11 2008
Elena

Hector, cielo, lo llaman resumir. Vamos a ir por partes. Tus andanzas sobre como ligar me divierten mogollon. Yo de eso tampoco entiendo. El sabado salimos y un tio me cogio de repetente y se puso a bailar conmigo y no estaba por al labor de soltar. Rivilla iba detras y no tuvo ni el detelle de fijarse en él (como aprra que la policia le pida una descripcin a esta). Punto dos, te van las maduritas o estas a lo que caiga???? porque yo sigo pensando que tu faceta detallista puede mas que tus habilidades de danza. Tercero y lo que más me duele CARNE PICADA ENCIMA DE DISCO DURO, Héctor, mira que trato mal a los pc’s pero nunca se me ocurriria eso.Cuarto, si comprate un traje. Quinto, no se si es bueno que juegues al futbol pero podrias seguir con el tiro con arco o el yoga. Sexto, caundo uno esta cansado o no quiere salir, la solucion no es un maraton de series. Si, yo tmb me engancho pero de vez en cuando hay que aprar por nuestro bien mental.

Te echamos de menos!!!!!!!!! El unico “chico” sigue siendo Chema y esta cambiado. Con decirte que falta a clase y todo….. Bssssssss calamar

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