Diario de a bordo XLIII

3 10 2008

Quien no conociese a Janos, podría pensar que su cuerpo, encendido como una brasa, era frágil y quebradizo como la madera al final de una buena hoguera, pero independientemente de su aspecto, por debajo de todo el calor que desprendía y su textura similar a la del carbón seguía siendo un ser humano. Seguía teniendo músculos y órganos. Ésa característica sólo le afectaba a la piel.

Al menos no podía quejarme. Su piel se había transformado en un material que la hoja de mi alabarda podía atravesar.

El coronel se acercó a mi. Sabía que Janos era fuerte. Cuando le concí había memorizado prácticamente todos los movimientos de combate cuerpo a cuerpo que existían. No necesitaba armas. Sus manos le bastaban. Y cuando su piel pudo cambiar, dejó de necesitar cualquier medida de protección. Por eso le transfirieron a la División de Acción Directa.

Antes de que pudiese examinar todas las posibilidades de escape, el coronel Janos se avalanzó para darme un puñetazo. Esquivé el golpe con dificultad. Estaba tan absorto perdido en mis pensamientos, que confiaba en que tantearía primero mi predisposición a pelear antes de atacar, en lugar de atacarme directamente. Pero Janos no se detuvo ahí y siguió su movimiento para golpearme en la pierna mientras le pasaba por un lado de un salto. El intenso calor de las ascuas se hacía tan insoportable a su alrededor que no podía ni respirar. Perdí el equilibrio durante el vuelo y caí al suelo.

Janos se dio la vuelta. Despacio. Al fin y al cabo yo no tenía a dónde huir. Y él también sabía que me llevaría unos segundos el recolocar los “huesos sustitutos” de la pierna que me había golpeado. Me levanté como pude, apoyado en la alabarda. Mis articulaciones volvían a estar listas. La temperatura era más elevada cerca de su cuerpo. Tan elevada que llegaba a resultar abrumadora. Tendría que impedir de cualquier modo que se acercara a mí.

Alcé la mirada por detrás del coronel con sorpresa. Me había parecido ver a Vircof pasando por fuera de la borda agarrado a una cuerda. Pero Janós no lo notó y una vez más intentaba volver a acercarse. Esta vez no me pillaría desprevenido. Podría ser que mis extremidades no fuesen tan fuertes y robustas como las suyas, pero con la alabarda podía detener o desviar sus movimientos a tiempo y con mayor efectividad que si utilizase mis brazos.

Cada vez que embestía contra mí, podía impulsarme con la lanza por encima de él y golpearle desde atrás. Mi arma me permitía un mayor alcance y más opciones sobre de dónde golpear, aunque mis golpes no eran tan contundentes. En numerosas ocasiones pude esquivar sus ataques y conseguir que mi hoja le acertase en el revés de alguna extremidad, pero sólo le provocaba cortes superficiales. Necesitaría más impulso y más fuerza para asestar un golpe que de verdad le ocasionase alguna molestia, algo que le impidiera moverse tal y como lo hacía. De momento no podía hacer nada más que esquivarle.

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6 responses

4 10 2008
JeSuLe

Ahora tienes huesos de quita y pon… ni que fueras un Action-Man… XD

4 10 2008
Vircof

“Antes de que pudiese examinar todas las posibilidades de escape. El coronel Janos se avalanzó para darme un puñetazo.” Creo que el primer punto es una coma, porque asi cortas la frase.

Molan las partes donde nos damos de palos con los malos malosos de la autoridad xD.

4 10 2008
fangorn87

Vale, corregido el punto. Gracias por el apunte.

No tengo huesos. Uso objetos parecidos, por eso cuando me atravesaste la garganta se me cayeron todos esos cacharros de las mangas.

5 10 2008
mariano

He caído en este blog por casualidad y me ha gustado. Pero es un lio tener que ir buscando el pricipio. Por lo demás la historia esta currada y engancha. Quizar el hecho de que el Capitán sea de plastilina y se recomponga a su antojo es pasarse un poco, pero me gusta.

Sigue con la historia, por mi parte se la recominde a mis colegas.

6 10 2008
ALMU SECO

hOLA hECTOr!!! ya me van contando tu estancia. Jolin, tu si que eres un chico valiente y lo demás son tonterias!!!Piensa en lo bien que te vas a ver cuando terminen estos mesecitos que se pasan volando, y puedas decir, que yo he estado de Erasmus!!!

animio campeón, cuando vengas una cenita a contarnos uchas cosas eh!!!
besitos

7 10 2008
Maese Fangorn

Estee… gracias, Mariano.
Pero puedes acceder facilmente a capitulos atrasados pinchando en la categoría de Diario de a Bordo y retrocediendo hasta el numero en que te quedaste.

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