Diario de a bordo XVII

14 09 2007

Fecha estelar: 17 de Junio 2007, 13:45

“¿Qué sucede?” Preguntó Vircof alterado, mirando hacia arriba desde la cubierta. Yo solo pude señalar con el dedo hacia popa.

Once galeones de la Autoridad habían desplegado por completo su velamen y se dirigían a toda velocidad hacia nosotos. Eso era malo. Ellos ya tenían sus velas completamente desplegadas, mientras que en la Fenris sólo había dos personas para extender las tres de foque, las dos de trinquete y las dos de mesana. Además, era la primera vez que Vircof subía a un barco y era más que probable que no comprendiese mis instrucciones. Pero había que intentarlo, aún les sacábamos una ligerísima ventaja.

No obstante, para cuando terminé de anudar el último cabo de foque la Autoridad ya nos tenía a tiro, y en cuestión de segundos no tardaron en sucederse salpicaduras a ambos lados del barco a consecuencia de los cañonazos que fallaban al disparar. Cuando alcé la mirada tras bajar del bauprés Vircof ya no estaba. Supuse que lo habrían derribado y sin embargo no se le divisaba en la superficie del mar, que se agitaba con cada impacto de las balas perdidas.

No tenía buena pinta. Nosotros acabábamos de extender las velas y apenas teníamos empuje , en cambio los galeones traían impulso desde hacía rato.

Tambaleándome entre los vaivenes del barco, conseguí llegar al timón y desbloquearlo para poder enderezar el barco. Nuestra trayectoria en linea recta era demasiado obvia y pensé que ir haciendo zigzag podría dificultar a los artilleros de la Autoridad predecir nuestro próximo movimiento, aunque eso nos dificultase el avance.

Una explosión en popa me hizo girar la cabeza temiendo que ya nos hubiesen hecho blanco. A pesar de todo, un sonoro grito de “joder” me hizo darme cuenta de que, en realidad, Vircof no había huído a esconderse del ataque, sino que se había ido a su mesa de laboratorio en la popa, exponiéndose a la vista de la Autoridad, a fabricar un poco de su pólvora especial.

Tras la exposión, y mientras el bombardeo seguía a nuestro alrededor, se acercó tambaleándose como ya lo había hecho antes yo para llegar hasta donde estaba el timón, con un frasco de cristal lleno de polvo rojo y, apoyándose en mi hombro, me gritó al oído de forma que su voz sobresaliera por encima del ruido de las explosiones.

“En serio, igual te pillo en mal momento… pero me vendrían muy bien esas bolas huecas de las que hablábamos antes.” Le miré con recelo.

“Muy bien sujeta.” Dije al pasarle el timón. “Mantenlo firme hasta que vuelva.” Y bajé corriendo a buscar lo que me pedía. Un minuto después estaba de vuelta con todas las balas que me cabían en los brazos. “¿Qué piensas hacer?” Dije pensando en que nuestros cañones no tenían ninguna posibilidad de tener siquiera a ningún galeón a tiro dado que los cañones estaban en proa y los laterales, y nosotros, como objetivo de la persecución, lógicamente, íbamos delante.

“No te preocupes.” Gritó mientras se retiraba para cederme el timón y recoger el frasco de cristal. “Tengo una idea.”

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One response

15 09 2007
Vircof

Siii, molaaaaa XD
Kiero ver mi idea xDD

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